Britney Spears recibe calabazas antes del altar

Todo parecía un camino de rosas para Britney Spears. Su familia adora al nuevo amante y manager de la Princesa del Pop, Jason Trawick y tras recibir la bendición de sus dos hijos, la cantante anunció a su círculo de amigos planes de boda. De hecho, uno de ellos habló con una revista estadounidense, asegurando que "Britney no tiene ninguna duda de que quiere pasar el resto de su vida junto a Jason y ambos están deseando celebrar una boda romántica".

Pero faltaba el sí quiero del que sería su futuro esposo. En plena gira australiana, la artista de 27 años se habría animado a hacer una de las preguntas más complicadas pero a la vez maravillosas que existen, y con arrodillamiento incluido: "¿Quieres casarte conmigo?" Al parecer, Jason contestó que no. "Él no está impresionado por la fama y se toma muy en serio el tema del matrimonio", aseguran los medios de comunicación australianos.

La cantante, tras dos matrimonios fallidos, se mostró profundamente decepcionada ante la audiencia de Sidney, y no pudo ocultar sus sentimientos: "¿Alguna vez has amado realmente a alguien? ¿Alguna vez has sido realmente herido por alguien?", comentó.